Valdés: Desacertado. Pudo hacer más en el primer gol, en el segundo quedó vendido.
Alves: Blando. Dejó la puerta entreabierta a Trochowski (al igual que al PSG) en el 1-0 y no mostró la seguridad defensiva de otros partidos.
Song: Poderoso/Superado. Partido perfecto en la primera parte, superando a Negredo y sacando con acierto el balón. Recién comenzado el primer tiempo dejó escapar al vallecano dejándolo solo contra Valdés.
Mascherano: Desafortunado. Juega sencillo, sin complicaciones, pero sigue lastrado mentalmente. Otra vez una pelota rebotada en él acabó en gol. En cualquier caso, tiene que seguir así.
Jordi Alba: Inmenso. El mejor del partido; le tocó bailar con "la más fea" y aprobó con nota. Rapidísimo en defensa y desdoblando con acierto en ataque. Algún centro suyo pudo acabar en gol.
Busquets: Impreciso. No fue el Busquets de otros días. Los partidos de mucho ritmo no le van bien y le hacen llegar tarde. La presión del Sevilla pudo con él y acabó siendo sustituido.
Xavi: Desbordado. Al igual que Busi, no pudo imponer su ritmo. Sólo en la media hora inicial Xavi fue Xavi y el Barça fue Barça. El equipo nota muchísimo su "ausencia".
Cesc: Delantero. Ante sus nefastas actuaciones de los últimos partidos, se desentendió completamente de la creación y se dedicó a hacer lo que mejor sabe, llegar al área. Tuvo el acierto que le faltó otros días.
Alexis: Deslucido. En el extremo no brilla como en el centro del ataque. Estuvo desacertado todo el partido y acabó siendo sustituido.
Messi: Fallón. Le ha faltado acierto de cara a puerta, además ha vivido encerrado por la maraña sevillista gran parte del partido.
Pedro: Trabajador. Nunca para de intentarlo, le da igual el minuto que sea y el rival que tenga enfrente. Pocas cosas se le pueden reprochar al canario.
Thiago: Desapercibido. Inició la polémica jugada que originó el 2-2 y poco más intervino en el juego.
Villa: Salvador. Salió los últimos 15 minutos para jugar de delantero. No tiene la movilidad de Alexis pero sí el gol metido entre ceja y ceja. Con un remate seco prolongó la racha del equipo y al mismo tiempo, agrandó la "flor" de Tito.